sábado, 15 de noviembre de 2008

historia igual

Y al volver,
es el mismo tacto suave,
que acaricia desde el fondo.
es el mismo aliento fuerte
que viaja desde dentro
y se deposita desgarrando
en la entraña inocente,
que no sabe, que no entiende,
que debe pretender
que entiende lo que es cierto,
que sabe lo que se habla...
reposa susurrante,
se llevanta desgraciada,
y sin embargo de mañana
luce fría y sin malicia...
con sonrisa enmarcada,
se prepara un té de desayuno,
y al mirar por la ventana,
con sus ojos en sequía,
se rie sin reparo,
de cara de los transeúntes,
de los pobres ignorantes,
que le miran los zapatos y le despojan de sus ropas.

Otro día si quisiera, se volvería mariposa,
de esas que se clavan y se muestran lujuriosas
tras un cristal lleno de polvo y un papel enmohecido.

1 comentario:

miguelmolinatobar dijo...

Qué lindo Claudia, sos poetisa y qué.